La piscina en si misma es una gran y potente placa solar que recibe mucho calor durante el día. Todo este calor se pierde durante la noche por los efectos de evaporación y convección. Tapando la piscina con una manta térmica automática o manual se mantiene la temperatura del agua.
Según el modelo de manta térmica soporta el peso de niños y de adultos aportando un alto nivel de seguridad para la piscina.
Con una bomba de calor se puede disfrutar de la calidez del verano en su piscina durante todo el año o alargar la temporada sin límites de temperatura.
Una bomba de calor garantiza la calefacción de su piscina independientemente de las condiciones climáticas y a un coste muy bajo.
Son ecológicas y transfieren el calor del aire ambiental directamente al agua de la piscina.
Compactas y fáciles de instalar, se conectan directamente al sistema de su piscina, sin ningún equipo extra adicional.